En el siglo XIX los panteones estaban bajo el poder de la religión católica, que arbitrariamente decidía quién podía ser sepultado en ellos y cuánto debería de pagar por este servicio, sin importarles si era accesible o quedaba fuera del alcance de... leer más
En el siglo XIX los panteones estaban bajo el poder de la religión católica, que arbitrariamente decidía quién podía ser sepultado en ellos y cuánto debería de pagar por este servicio, sin importarles si era accesible o quedaba fuera del alcance de los dolientes, con las leyes de Reforma el presidente Juárez libera al país de estas sanguijuelas y hace civiles los panteones y el registro de nacimiento y defunciones. Uno de los últimos panteones decimononicos en ser cerrado por haber llegado a su cupo, fue el de san Fernando, abriendo extemporaneamente sus puertas para recibir a su ultimo morador, don Benito Juárez en 1872. Durante décadas estuvo en el olvido total, siendo presa fácil de actos vandálicos, refugio de indigentes y fauna nociva; incluso a la efigie en mármol del Benemérito de las Américas le cortaron los dedos de la mano. Después de una restauración integral, ahora es museo, se puede visitar y admirar los monumentos funerarios, el principal es el mausoleo de la familia Juárez Maza, donde descansan los restos del presidente Benito Pablo Juárez García, su esposa doña Margarita Maza de Juárez y sus hijos que perdieron la vida en la niñez, la escultura que representa al Benemérito muerto en el regazo de la patria fue hecho en un bloque de mármol de Carrara, Italia, por los escultores Islas; muy cerca están los despojos de Tomás Mejía, militar conservador que apoyó la invasión francesa y la imposición del Emperador Maximiliano, murió fusilado en el cerro de las campanas, como dato macabro podemos decir que después de su fusilamiento fue embalsamado, pero la viuda no contaba con dinero para sepultarlo por lo que estuvo su cadáver sentado en una silla de su casa por varios meses, hasta que el gobierno se condolió y pagó su sepultura. José María Lafragua, escritor y político descansa junto a su novia, con quien nunca pudo casarse ya que ella enfermó mortalmente meses antes de la boda, le guardo luto siempre, el epitafio dice "llegaba ya feliz al altar la esposa, allí la hirió la muerte, aquí reposa" En un nicho yace el coronel Santiago F. Xicotencatl, quien perdió la vida defendiendo el Castillo de Chapultepec durante la invasión Norteamericana que robó los territorios del norte de México. También hay expresidentes de México como Martín Carrera e Ignacio Comonfort, además del lic. Juárez; De las tumbas hay una que parece ser de la hermana del corrupto y cobarde Santa Anna, pero no hay certeza. Entre las criptas encontramos cenotafios, entre ellos el del General Zaragoza y su señora esposa, durante la década de los 70's fueron exhumados para trasladarlos a la ciudad de Puebla, pero la sorpresa fue mayúscula al encontrarse con el cadáver de Zaragoza en buen estado de conservación, por lo que fue necesario conseguir un ataúd para su traslado, otra tumba vacía es la del general Vicente Guerrero, quien reposa en la columna de la Independencia; el nicho donde estuvo el cadáver de don Melchor Ocampo, quien actualmente reposa en la Rotonda de los Hombres Ilustres, esta señalado con una placa como homenaje. Una lápida que cubre un nicho vacío, dice que custodia los restos de Isadora Duncan, bailarica estadounidense, pero es algo simbólico solamente, ya que la bailarina descansa en París. Aquí solo unas pocas tumbas de este panteón museo de la Ciudad de México.
Saludos.