La primera vez que vas a Granada alguien siempre te dice: "Tienes que subir al mirador de San Nicolás". Tú, que ya lo has visto todo, te dices a ti mismo: "Sí, claro claro..." Tras esto, te apuntarán: "Cuando veas la casa del boticario, la de los... leer más
La primera vez que vas a Granada alguien siempre te dice: "Tienes que subir al mirador de San Nicolás". Tú, que ya lo has visto todo, te dices a ti mismo: "Sí, claro claro..." Tras esto, te apuntarán: "Cuando veas la casa del boticario, la de los gatos, sigue subiendo". Y, mientras, tú sigues pensado: "¿La de los gatos?"
¡Haz caso a lo que te dicen! Desde calle Elvira, coje la calle de las teterías (párate a tomar uno con cardamomo y leche si tienes tiempo) y sube, sube, siempre para arriba (y sí, encontrarás a los gatos, hoy b&b). Es un ratillo, aunque ya sabemos, las cuestas pa' arriba, te quiero burro... Sin embargo, merece la pena. Llévate a un amigo, una cámara de fotos, una cerveza Alhambra o todo a la vez; como quieras, de noche o de día. Además, si tienes tiempo, callejea, encontrarás pequeños miradores más escondidos y con mucho encanto. ¡Buena subida!