En la frontera entre España y Francia se encuentra Hendaia, un pequeño pueblo vasco-francés que cuenta con una de las mejores playas de todo el Atlántico: Ondarraitz. Se trata de una gran playa de aproximdamente 3 km de fina arena que nos... leer más
En la frontera entre España y Francia se encuentra Hendaia, un pequeño pueblo vasco-francés que cuenta con una de las mejores playas de todo el Atlántico: Ondarraitz. Se trata de una gran playa de aproximdamente 3 km de fina arena que nos proporciona fantásticos días de descanso y paseo y que, a su vez, permite la práctica de diversos deportes acuáticos (surf, kayak, long board...) siendo una de las playas más seguras que exiten para el aprendizaje de todos estos deportes.
Pero lo que realmente destaca en Ondarraitz son las dos inmensas rocas que presiden el final de la playa: Las Gemelas. Las leyendas acompañan a este espectacular paisajese cuenta que Basajaun se encontraba en las Peñas de Aia cuando lanzó una roca para destruir Baiona, pero tropezó y el pedrusco cayó en este lugar partiéndose en dos. La explicación científica señala que se debe a la diferencia en la composición de las rocas y que la alternancia de capas blandas y duras hace que esta geografía sea muy frágil. Las rocas de la Gemelas son más duras que su entorno y han resistido mejor las agresiones del viento y del agua pero, a pesar de ello, las Gemelas también están sucumbiendo ante las fuerzas de la naturaleza y, así, en unas fotografías de comienzos del siglo XX se puede apreciar que una de las rocas era considerablemente más grande que en la actualidad.
Una de las cosas que mas me gusta es acercame hasta allí a sacar fotografias pero, fundamentalmente, cuando hay muy poca gente en la playa y las Gemelas pueden destacar con todo su esplendor. Por eso, los paisajes mínimos me encantan en este marco incomparable.