Estuvimos en Roma en nuestro viaje de novios. Fueron unos días inolvidables. Nuestro hotel, Accademia, al lado de la Fontana di Trevi, en un lugar céntrico, nos permitía movernos a pie por la ciudad, la mejor manera... leer más
Estuvimos en Roma en nuestro viaje de novios. Fueron unos días inolvidables. Nuestro hotel, Accademia, al lado de la Fontana di Trevi, en un lugar céntrico, nos permitía movernos a pie por la ciudad, la mejor manera de vivirla. De allí al Vaticano, pasando por delante del Parlamento, paseando por las calles del Campo de Marte, llegando al río Tíber, desde donde se ve a lo lejos la ciudad del Vaticano, mientras te contempla Castel Sant'Angelo. En el Vaticano se puede visitar la basílica, subir a la cúpula, recorrer los innumerables pasadizos de los museos vaticanos hasta llegar a la Capilla Sixtina. Desde allí se puede volver llegando a la plaza Navona, con sus impresionantes fuentes, sentarse en una de sus la terrazas y observar la gente que la llena de vida. El Panteón y su cúpula abierta, el Coliseo, los Foros imperiales, el circo, Santa Maria in Cosmedin con la Boca de la Verdad,... Roma es eterna.