- Rincones 367
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- Género: Hombre
- Nació el: 07/04/1979
- Le Interesa: Acantilados, Calas, Cañones, Cataratas, Cuevas, Islas, Lagos, Miradores, Playas, Reservas Naturales, Ríos, Ruinas, Selva, Valles, Volcanes
- Su web:www.lonifasiko.com
- 3 cosas que se llevaría en la maleta: Mejor viajar sin maleta ;-), porque la cámara la llevo siempre fuera, ya sea colgada o de la mano...
- Un poco más sobre él:Creo que nunca me cansaré de viajar, de conocer otros paisajes, otras historias, otras gentes...tampoco de Internet y las redes sociales, en especial Twitter ;-).
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Hotel Exe Grand Place
hace 4 meses, 10 díasSe trata de un hotel excelentemente ubicado en una larga avenida del centro de Bruselas, a 10 minutos andando del emblemático edificio de la Bolsa, y de la correspondiente parada de metro denominada 'Burse' (Bolsa), permitiendo un acceso muy... leer más
Se trata de un hotel excelentemente ubicado en una larga avenida del centro de Bruselas, a 10 minutos andando del emblemático edificio de la Bolsa, y de la correspondiente parada de metro denominada 'Burse' (Bolsa), permitiendo un acceso muy cómodo y fácil para ir a la famosa Gran Place y resto de centro neurálgico de la ciudad.
Es un hotel de carácter business, moderno y funcional, frecuentado por mucha gente que viaja por trabajo y busca un alojamiento céntrico.
Las habitaciones dobles, para uso individual en mi caso, son bastante amplias, con dos camas individuales juntas, de colchón cómodo, un baño bien equipado, calefacción regulable, un armario bastante espacioso y una mesa escritorio con silla, con espacio para trabajar bien con un portátil. Dispone de WIFI gratuito, en la planta en la que estaba yo el alcance era bueno, y la clave, aunque yo la pregunté en recepción, viene en la tarjeta que te entregan con la habitación, es cuestión de fijarse un poco :).
Como puntos negativos de la habitación, la tele, que para la categoría del hotel está muy anticuada, y la mampara de cristal del baño, que no evita que inundes, literal, el baño al ducharte, molesta tener que andar así.
La planta baja del hotel, donde está la recepción y la sala de desayuno, es muy agradable, con un espacio de relax a modo de salón justo en la entrada, con sofás de cuero cómodos que invitan a la conversación, donde además debe haber una especie de bar, que no probamos ni llegamos a ver operativo. La gente de recepción es super atenta y te ayudan en todo lo que les preguntes, además te 'calan' en seguida de dónde eres, y a nosotros nos hablaron directamente en castellano.
Respecto al desayuno, tirando a completo, con bastantes opciones de salado (embutido, queso, etc.) y de dulce (fruta, bollería, etc.) y con pan recién hecho para servirte a tu gusto, tostar, etc. La sala donde se desayuna es muy luminosa y agradable, apetece ir a desayunar y disfrutar del primer momento del día con tranquilidad.
Partiendo de que todos los hoteles en Bruselas son caros, éste es uno más dentro de ese grupo; si no me equivoco, la noche ronda los 150€, pero la excelente localización y el nivel de comfort que ofrece, comparando con otras opciones de precios similares, en mi opinión le hace destacar.
Resumiendo, un hotel orientado al viajero business o a gente de poder adquisitivo alto que se puede permitir ciertos lujos; cómodo y moderno, equipado con WIFI gratuito, tiene una localización privilegiada, cerca de la parada de metro de 'Burse' (Bolsa), pero es caro, muy caro en mi opinión. Por último, un detalle que no me gustó relacionado con el precio final: a pesar de que el hotel iba (bien) pagado por adelantado, tuvimos que abonar las tasas turísticas, que atención, no sé si será cosa de Bruselas o de este hotel en concreto, pero ascienden a 7 euros y pico por noche, tela marinera, menudo robo.
Si viajas en clave business y puedes permitirte el lujo de pagar estos precios, es una opción muy recomendable, incluso sobresaliendo sobre otros hoteles similares de la zona, pero no es un hotel para un viajero o turista normal, que es lo que habitualmente somos, y que intentamos buscar siempre opciones más económicas, que rebuscando, aunque peor situadas, las hay, incluso en la carísima capital belga. -
Cervecería Bar Les Berthom
hace 4 meses, 27 díasEl hecho de que un pueblo o ciudad tenga un número de habitantes considerable, no garantiza que ese sitio tenga 'vidilla' y buen ambiente, sobre todo entre semana y más si no se trata de un país mediterráneo.
Era Octubre del 2012, martes,... leer másEl hecho de que un pueblo o ciudad tenga un número de habitantes considerable, no garantiza que ese sitio tenga 'vidilla' y buen ambiente, sobre todo entre semana y más si no se trata de un país mediterráneo.
Era Octubre del 2012, martes, día laborable, cerca de las 19.30 de la tarde, y caminábamos ya por un ventoso Clermont-Ferrand bajo la absoluta oscuridad, con las calles casi desiertas. Teníamos la ventaja de que llevábamos un guía local entre el grupo, por lo que fue él, quien tras preguntarnos si queríamos tomar algo antes de cenar, muy acertadamente, nos llevó hasta este garito.
¡Menudo ambiente para ser un martes! ¿Seguro que esto en Francia? ¡Esto no lo hay ni en España, un simple martes! Éstas fueron nuestras expresiones nada más pisar el local, cuya entrada y zona de barra principal, estaba abarrotada de gente; unos de pie tomando algo en la larga barra, otros sentados en taburetes junto a diminutas mesitas altas, fue complicado avanzar entre la marabunta. El perfil de la gente, de todas las edades, no gente muy-muy joven, ni tampoco mayores, pero puedes encontrar desde estudiantes a gente trajeada que acaba de salir del trabajo y se queda a tomar una copa... de todo un poco vamos.
Es un local de madera, bastante oscuro, y seguimos avanzando hacia el fondo del bar, para darnos cuenta de que nuestro particular guía se adentraba en un pasillo que daba la vuelta a la barra, en una especie de recorrido de 180 grados. A lo largo del pasillo, más gente, pero ya en esta zona, hay salitas o cuartos especiales, con bancos y mesa, donde poder sentarte a tomar algo tranquilamente, más en petit comité y sin estar tan en la entrada. Nosotros casualidad cogimos el último sitio disponible, en el cubículo que da de nuevo hacia la calle. Todo el bar está super bien decorado, con multitud de detalles relacionados con el mundo de la cerveza y sus distintas marcas. Lo más curioso de bar es que en esta última parte del estrecho pasillo ¡hay un árbol, y es natural, con raíces y todo!
Les Berthom es en realidad una cadena de cervecerías que se especializa por la extensa carta de cervezas de todo tipo que ofrece: rubias, negras, blanche, con sabor a fruta, algo picante...la carta es para perderse. En esta zona de mesas, te sirve la camarera, a la que le puedes pagar directamente con tarjeta, detalle importante. Las cervezas son buenas, por lo que no son baratas, de 4€ para arriba la más normalita.
Lo mejor fue que cerca de las 8, justo detrás de nuestro cubículo, mirando hacia la entrada del bar, comenzó una actuación de música en directo, un grupo formado por 2-3 personas que tocaba muy bien, temas de rock bastante conocidos. Lo malo fue que se acabó la conversación de la mesa, porque no se podía hablar debido a lo alta que estaba la música, que era bastante marchosa.
Resumiendo, un muy buen sitio para tomarse algo en Clermont-Ferrand, un sitio que incluso entre semana está bastante animado y tiene actuación marchosa de música en directo. Algo caro, pero hay que tener en cuenta que estás pagando tomarte una buena cerveza en un sitio diferente, especial, con un ambiente y música que no tienen otros bares de la zona. -
Casa Rural Villa De Vera
hace 5 meses, 20 díasPor fuera no parece una casa rural, de hecho pasa totalmente desapercibida, es una casa más de Vera de Moncayo, la última casa de la calle, haciendo esquina junto a la Plaza de San Sebastián. Cuesta darse cuenta del pequeño letrero que jalona la... leer más
Por fuera no parece una casa rural, de hecho pasa totalmente desapercibida, es una casa más de Vera de Moncayo, la última casa de la calle, haciendo esquina junto a la Plaza de San Sebastián. Cuesta darse cuenta del pequeño letrero que jalona la pared y anuncia el nombre de la casa y su teléfono, vuelvo a decir que pasa muy desapercibida. Quizás por esto, la primera impresión es de cierta desconfianza y dudas, dudas que se disipan nada más entrar en la casa.
La casa rural es en realidad todo el edificio que se ve por fuera, son varias habitaciones y apartamentos con cocina, distribuidos en 3 plantas, se accede a ellos por un portal y entrada común, bien decorada por cierto. Nosotros no nos tuvimos que cansar mucho ni subir escaleras, nuestro apartamento estaba a pie de calle, digamos que en la planta baja.
Según entramos al apartamento de la planta baja, nos quedamos boquiabiertos, ¡es enorme, y muy chulo! La sala tiene una amplitud y sobre todo una longitud bestial, con una mesa de madera donde podría comer medio pueblo de Vera de Moncayo. Al verlo tan grande e ir en unas fechas en las que hacía ya bastante frío, Octubre, pensamos que iba a ser difícil calentar una casa tan grande, pero qué va, para cuando llegamos la sala y todo el apartamento estaba perfecto de temperatura. La sala tiene unos enormes radiadores y el suelo del dormitorio está calefactado, muy buena idea.
La decoración de toda la casa, pero en especial la del salón es auténtica, es lo que le confiere el toque defintivamente rural a la casa, con muchos motivos de labranza y objetos del mundo de la agricultura, todo bien ordenado y dispuesto, muy limpio. Al estar en la planta baja, el salón da en su mayoría hacia la calle, pero el pueblo es super tranquilo y no hay nada de ruido.
Del salón, por un estrecho marco en forma de arco se pasa a la cocina, muy recogidita y muy bien equipada, con placa vitrocerámica, frigorífico y todo tipo de utensilios, trapos, etc. Lo único, no hay lavavajillas ni lavadora.
La cocina está conectada con la habitación del apartamento, una habitación muy espaciosa, sencilla pero bonita, con toques clásicos. Y dentro de la propia habitación, aparte de un pequeño espejo y pileta, el jacuzzi. No tuvimos ocasión de disfrutarlo mucho pero desde luego el rato que estabas allí relajado era una gozada. Eso sí, quizás por no haberse usado en tiempo o por haberse quedado almacenada agua estancada en los conductos internos del jacuzzi, al ponerlo en marcha, al principio, había un olor como a tubería/cañería, que luego al rato desaparecía, sí, como a agua estancada, nada importante ni no soportable.
Fuimos con nuestra niña de 18 meses y nos dejaron montada amablemente una cuna en la misma habitación con sabanitas y todo, otro gran detalle para el que se ven que están preparados. El único inconveniente de ir con niños menores de 2 años a este apartamento: que una vez se duerme a la noche el niño en la cuna de la habitación, hay que andar cocinando sin hacer mucho ruido, ya que la cocina está al lado del dormitorio, y por mucho que se cierra la puerta, se oye todo. Y claro, tampoco puedes dejar la cuna en el salón, que es donde vas a comer o cenar. Es una pequeña pega de la que no te das cuenta si no eres padre :).
La habitación da a un patio y pequeño jardín, al aire libre, que no pudimos disfrutar dada la época, pero que con buen tiempo, tiene mesas y sillas donde estar tranquilo, desayunar, comer y cenar, sin duda un buen plan.
Disfrutamos mucho de nuestra estancia en la casa, la sensación de confort y de sentirte como en tu casa es muy agradable, y en este casa rural, al menos en el apartamento en el que estuvimos, lo consiguen. Tanto la casa como el pueblo de Vera de Moncayo, donde no hay mucho que ver ni que hacer, es un punto de partida ideal para conocer la comarca de Tarazona, el acojonante Monasterio de Veruela y el Parque Natural del Moncayo, que queda muy cerca, la tranquilidad en la casa y en el pueblo está garantizada. Respecto al precio, está bastante bien, al ser un apartamento, siempre es más caro que una habitación, que yo creo que estaban bastante bien de precio, pero para lo que ofrece, tampoco es caro. Si vuelvo por la zona, es una opción de alojamiento que a buen seguro repetiría, y de hecho, la recomiendo, no vi el resto de habitaciones y apartamentos, pero doy fe de que el apartamento en el que nosotros estuvimos está de cine. -
Hotel Mercure Roma Piazza Bologna
hace 6 meses, 2 díasEn mi caso, las decepciones en ciertos hoteles italianos están a la orden del día, sobre todo cuando viajas en formato business a ciudades como Milán, Roma, etc. Hoteles caros, teóricamente de 3-4 estrellas, que realmente son hoteles viejos que un... leer más
En mi caso, las decepciones en ciertos hoteles italianos están a la orden del día, sobre todo cuando viajas en formato business a ciudades como Milán, Roma, etc. Hoteles caros, teóricamente de 3-4 estrellas, que realmente son hoteles viejos que un día fueron buenos pero que a día de hoy no merecerían más de 2 estrellas y dejan un sabor agrio en el viajero business que ha pagado una cantidad de dinero considerable, básicamente por dormir.
En cambio, en este post tengo que desmitificar esto y comentar la experiencia positiva que he tenido recientemente en Roma en el hotel Roma Piazza Bologna, de la cadena Mercure, donde me alojé durante 2 noches por motivos de trabajo. Es un edificio y hotel bastante nuevo, con decoración moderna, funcional pero realizada con esmero. Tiene la parada de metro de Piazza Bologna a 5 minutos andando, y la enorme y nueva estación de tren de Tiburtina, a la que se puede llegar en tren directamente desde el aeropuerto de Fiumicino, está a 10-15 minutos andando. El hotel no está en el centro-centro de Roma pero es fácilmente accesible, y la zona no es estupenda pero tampoco es conflictiva, bastante tranquila, con sitios donde poder comer y cenar algo en las calles colindantes. Lo único, como en todas las grandes ciudades, de noche da cierto yuyu caminar por ciertos sitios, pero es principalmente por desconocimiento de la zona y ciudad. Yo por ejemplo caminé desde la Estación de Tiburtina hasta el hotel, ayudado por un mapa de Google Maps, con maleta y todo, sobre las 8 de la noche, cuando está todo muy oscuro, y se llega fácil, y no tuve sensación mala alguna, pero sí es verdad que cuando no conoces un sitio, vas con cierto reparo y precaución, es la forma de ser del ser humano, supongo.
El edificio es grande por fuera y se le reconoce la forma de hotel bastante fácilmente. La recepción del hotel y el hotel en general es muy luminoso, y eso es de agradecer, resalta además el toque y decoración moderna que proyecta el establecimiento desde que el viajero entra en él. La primera imagen e impresión suele ser importante, y este hotel es verdad que consigue generar feeling y engagement en el viajero desde el principio.
Las habitaciones son modernas y cómodas, te haces y sientes a gusto en ellas en seguida. Bastante espaciosas las habitaciones dobles de ocupación single, con cama y colchón de calidad, se duerme a gusto a pesar de estar lejos de casa, y eso es importante. Dispone de un armario y un escritorio donde poder trabajar, la conexión inalámbrica a Internet es gratuita, te proporcionan un usuario y contraseña en recepción. Junto al escritorio, una tetera/cafetera, con la posibilidad de poder prepararte tranquilamente un café o té de diferente tipo, se agradece el detalle, muy típico en otros hoteles del Norte de Europa.
El baño está completo, bien equipado, con bañera, gran espejo y amenities varios, el formato del gel y del champú llama la atención, se ve que buscan diferenciarse. Quizás el baño se queda algo pequeño de espacio debido al poco utilizado bidé, que no acabo de entender cómo se sigue instalando este componente en los hoteles modernos, opinión totalmente personal y discutible :).
En la planta baja del hotel, en el centro hacia el que dan todos los pasillos, hay una especie de espacio/salón decorado en estilo diáfano, un sitio bastante apetecible que no tuve la ocasión de catar, pero que se ve como sitio ideal para desconectar un rato o para tomar algo y conversar en buena compañía.
El salón del desayuno, al que se accede tras subir unas pequeñas escaleras enfrente de recepción, a mano izquierda de la entrada de puerta giratoria del hotel, es un gran espacio muy hábilmente ideado para disfrutar de la experiencia del desayuno. Mesas bien dispuestas y un look actual complementan a la perfección al ya de por sí maravilloso desayuno, con abundante opción en cuanto a zumos/cafés/infusiones, dulce y salado, muy italiano pero con toque sobrio europeo. Es de los típicos sitios en los que te gustaría estar más tiempo para disfrutar con tranquilidad del desayuno, un sitio muy agradable donde empezar bien y con fuerza el día.
Si bien no recuerdo el precio exacto, la habitación de este hotel rondará los 100€/noche (más impuesto turístico de 1.50€ por noche aparte), es decir, no es un hotel barato, más bien es un hotel ideado en clave business, pero comparado con otras experiencias hoteleras en Italia, en las que he llegado a pagar mucho más, la relación calidad-precio de este hotel es buenísima. Es un hotel que recomendaría a alguien que viaje a Roma en clave business, no está en el super meollo de la ciudad, pero tiene medios de transporte como el metro y la estación de tren muy cerca, por lo que su situación no es mala. Aparte de la orientación business que tiene, es un hotel ideal para quien se lo pueda permitir o para alguien que quiera darse un capricho al viajar a la ciudad eterna en clave personal.
Agradable y recomendable estancia por tanto, que me sirve para disipar los fantasmas de otras estancias hoteleras tirando a desastrosas que he experimentado en viajes en clave business a Italia. Si viajas en clave busines a Roma y no tienes que estar cerca de ningún sitio concreto, este hotel moderno es una buena opción; funcional, actual y confortable, lo que busca ese perfil de viajero. -
Metsola apartamentos
hace 6 meses, 15 díasSi visitas Isaba y sus alrededores, el Pirineo Navarro en general, los apartamentos Metsola son una opción muy recomendable para pasar unos días tranquilos. Situados en pleno casco histórico de Isaba, siguiento la arquitectura tradicional de sus... leer más
Si visitas Isaba y sus alrededores, el Pirineo Navarro en general, los apartamentos Metsola son una opción muy recomendable para pasar unos días tranquilos. Situados en pleno casco histórico de Isaba, siguiento la arquitectura tradicional de sus casas, entre callejas muy estrechas (por las que recomiendo no entrar con el coche hasta la misma puerta, exigirá muchas maniobras y peripecias), estos modernos apartamentos constituyen una muy buena alternativa, más completa y moderna, al extenso catálogo de casas rurales de la zona.
El edificio dispone de varios tipos de apartamentos distribuidos en 3 plantas, hay ascensor, todos ellos son accesibles. Son apartamentos muy amplios, los hay de distintos tipos, pero en el que nosotros estuvimos tenía baño, 2 habitaciones, y cocina-salón con sofá y TV LCD, mucho espacio en general, ideal para estar tranquilo y relajado, o para ir en familia con niños pequeños. Éste fue nuestro plan, y en este sentido, disponen de trona, cuna, mochila de monte para llevar al niño a dar un paseo, etc. Tienen muy cuidados todos esos detalles que tanto preocupan a los padres y neopadres especialmente, lo cual es muy de agradecer, ya que te evita andar preocupado y cargar más cacharros en el coche.
Al ser apartamentos, no dan ni desayunos ni comidas ni cenas, pero los apartamentos están muy bien equipados, tanto a nivel de mobiliario y decoración, moderna y agradable, como a nivel de cocina, electrodomésticos, etc. No te faltará de nada, y si falta, no hay más que pedírselo a Julen, al propietario, que está siempre dispuesto y encantado de ayudarte en todo lo que necesites.
Aparte, Julen conoce muy bien la zona y te recomendará sitios para ver, dónde comer, rutas de senderismo a realizar...incluso cómo evitar el mal tiempo e ir a zonas con menos probabilidad de lluvia, totalmente verídico. Además, él mismo también ofrece servicios y diferentes excursiones para los visitantes, por lo que si quieres ir bien acompañado de alguien que conoce la zona al dedillo y te puede mostrar los secretos de esta zona del Pirineo Navarro, también tienes esa estupenda opción.
Resumiendo, si eres de los que valora el espacio y te gusta tener la sensación de estar cómodamente en una casa que tiene de todo, como si estuvieras en la tuya, ésta es tu opción. Y en plan familiar, con niños pequeños, no es que sea tu opción, es la opción a elegir sí o sí, porque estoy seguro que todo el mundo que prueba, repite; por las instalaciones, que son espaciosas, modernas y a la vez con encanto, por su equipamiento y nivel de comfort; por la atención, amabilidad, disponibilidad e imprescindible información que proporciona su propietario; por todo esto, y por más cosas que seguro se me olvidan, si volvemos a Isaba tenemos claro dónde vamos a alojarnos, ya que estuvimos muy cómodos, como en casa, y eso es algo, especialmente con niños, muy a valorar. -
Nacedero del río Queiles
hace 7 meses, 9 díasParece mentira que en Vozmediano, en un pueblo tan pequeño de la parte noreste de Soria, esté el segundo manantial de Europa en el que más flujo de agua aflora o mana, con alrededor de 1100 litros por segundo, ahí es nada.
En efecto, es... leer másParece mentira que en Vozmediano, en un pueblo tan pequeño de la parte noreste de Soria, esté el segundo manantial de Europa en el que más flujo de agua aflora o mana, con alrededor de 1100 litros por segundo, ahí es nada.
En efecto, es en la parte alta de este pueblo donde se sitúa el nacedero del río Queiles, también conocido como Manadero del río Queiles. Este manantial da lugar al afluente más corto del río Ebro, un río de 45 kilómetros que tras pasar por diversas localidades de la comarca, también por su cabecera Tarazona, vierte sus aguas al Ebro en Tudela, Navarra. 45 kilómetros por tanto en los que recorrer tierras sorianas, zaragozanas y navarras, corto pero curioso río interprovincias.
El ascenso al nacedero está perfectamente señalizado desde la propia plaza de Vozmediano, y a lo largo de todo el camino, alrededor de 600 metros en suave ascenso, no faltarán las señalizaciones, ya que es el principal atractivo de este poco habitado pueblo soriano. El camino al principio sube entre el caserío del pueblo, para luego, cuando se empieza a divisar el castillo de la localidad, pasar a formato pista de tierra primero, y formato sendero después. Se pasa junto a una pequeña central hidroeléctrica y una piscifactoría de alevines de trucha que aprovecha estas frescas y maravillosas recién manadas aguas, y en pocos minutos, el sendero nos lleva entre árboles y a través de un pequeño puente de madera hasta una zona habilitada como merendero, al final de la cual está el nacedero.
El nacedero en sí es una especie de poza redonda protegida por algo de vegatación, en realidad es la boca de una sima que en sus profundidades conecta con la conocica como fosa de Beratón, que es la fosa subterránea que recoge gran parte de las aguas que circulan bajo el Moncayo, el coloso del Sistema Ibérico. Es curioso que la fosa de Beratón recoge principalmente aguas téoricamente provenientes de ríos que pertenecen a la cuenca del Duero, para en el caso del manantial del río Queiles, proveer agua a la cuenca del Duero. De ahí viene el dicho, gracioso, de "Ah Moncayo traidor, que robas a Castilla y haces rico a Aragón".
Éste es el afloramiento principal de esas aguas provenientes de dicha enorme fosa de Beratón, conociéndose a dicho afloramiento con el nombre de Fuente Vauclasiana. El manantial impresiona, no el manantial ni su entorno en particular, sino la fuerza y la constancia con la que mana el agua, y sobre todo, la corriente que se forma en cuestión de 3 metros, distancia en la que el río Queiles ya baja con una caudal considerable, es lo que más me alucinó. Realmente el usuario percibe que aflora mucha agua, pero es la corriente que se genera en tan poco espacio y tiempo la que verdaderamente te da una idea de la fiereza indomable del agua y de la importancia de este manantial, que repito, es el segundo de Europa en caudal. Dicen que hay temporadas en las que dicho caudal puede variar ligeramente, pero sinceramente, este año que no ha sido de mucha lluvia, a mí me ha impresionando la cantidad de agua que sale, es increíble los acuíferos y bolsas de agua subterráneas que celosamente guardan nuestras montañas, en este caso, el Moncayo.
Resumiendo, un paseo muy agradable, ideal para hacer en familia, por un sendero perfectamente señalizado y habilitado que especialmente en otoño adquiere unos colores muy chulos. Es un punto que sin duda pone nombre y apellido y ubica en el mapa a la localidad soriana de Vozmediano, que de otra manera, pasaría perfectamente desapercibida. Por mi parte, ha sido todo un descubrimiento, una muy grata sorpresa que me ha permitido conocer un rincón curioso y único en su especie; es sin duda de los rincones naturales que más me ha impresionado en los últimos tiempos, tanto por su humildad y explotación turística no demasiado conocida, como por su relevancia a nivel europeo; desde luego Vozmediano encierra en lo alto del pueblo un patrimonio y tesoro natural que vale la pena conservar con todo el celo del mundo, esas aguas bien lo merecen. -
Puente de las Cabras
hace 7 meses, 16 díasLumbier es un pueblo que la gente asocia indisolublemente a su foz. Un gran acierto y reclamo turístico, pero al mismo tiempo, un hándicap, ya que el pueblo pasa la... leer más
Lumbier es un pueblo que la gente asocia indisolublemente a su foz. Un gran acierto y reclamo turístico, pero al mismo tiempo, un hándicap, ya que el pueblo pasa la mayoría de las veces desapercibido para los visitantes. Y hay que romper una lanza en favor de este pueblo, cuyas calles y rincones destilan historia y encanto, como por ejemplo, este histórico Puente de las Cabras del que os voy a hablar.
Construido sobre el último tramo del río Salazar antes de entregar sus aguas al río Irati, este puente medieval en forma de ligero pico, es una joya arquitectónica que han rehabilitado en los últimos años y que ha quedado espectacular. Su nombre proviene de que en sus inicios, este puente era utilizado para el paso del ganado, una tarea no muy glamourosa, pero sí práctica y relevante para la economía de la época. Consta de tres 'ojos' de diferente tamaño, una longitud algo inferior a los 50 metros y su anchura es considerable, estando la calzada y el piso muy bien acondicionado y mimetizado con el entorno. No es transitable para coches, lo cual es de agradecer, y destaca la pendiente que tiene en sus dos extremos, especialmente en la orilla este, donde es desnivel de acceso es considerable.
Al parecer, históricamente el puente tuvo su relevancia como paso original de la ruta jacobea, aunque al final de la Edad Media, este paso fue sustituido por el Camino de la vecina localidad de Liédena, que le arrebató mucho protagonismo. También hay constancia de que este puente ha sido testigo mudo de batallas carlistas, muy típicas en el territorio navarro.
Sea como fuere, con gran acierto, el puente ha sido recientemente remodelado, y el acceso desde la Calle de las Cruces de Lumbier ha sido perfectamente acondicionado, creándose una especie de paseo, que en pronunciada pendiente, desciende desde la parte este de Lumbier hasta la cuenca del río. Da gusto caminar y cruzar este puente, y da gusto detenerse en alguno de sus salientes para asomarse y ver las limpias aguas pirenaicas del río Salazar. La ribera del río, llena de árboles y vegetación, adquiere a finales de verano y en otoño un colorido espectacular, con lo que la foto, con el contraste del caserío blanco de Lumbier al fondo, está grantizada.
Actualmente, hay una ruta, creo que señalizada, que discurre por este puente y conecta Lumbier con su sempiterna foz, para aquellos que quieran hacer algo más de ejercicio y busquen algo diferente al habitual recorrido de acceso a la foz, que en coche, y pasando por el puente de hierro (el siguiente puente a éste), nos lleva desde Lumbier hasta el aparcamiento de la foz.
Una grata sorpresa que permite descubrir la la verde y olvidada cuenca del cristalino río Salazar, a cuya vera, en lo alto, se construyó el entramado de casas que forman el pueblo de Lumbier, una acertada combinación y preciosa estampa. -
La Atalaya de Haro
hace 8 meses, 1 díaEl término 'atalaya', sobre todo en el pasado, ha sido utilizado para definir torres defensivas, en cierto modo se puede decir que tiene un pasado bélico o defensivo. Sin embargo, el término, por la altura que solían tener esas torres, también se... leer más
El término 'atalaya', sobre todo en el pasado, ha sido utilizado para definir torres defensivas, en cierto modo se puede decir que tiene un pasado bélico o defensivo. Sin embargo, el término, por la altura que solían tener esas torres, también se asocia a miradores o sitios altivos desde donde se puede observar el horizonte de forma despejada.
Dicho esto, cabe decir que el nombre de este rincón, conocido por los jarreros como 'La Atalaya', es desde luego más que acertado, porque el sitio ofrece unas panorámicas muy amplias hacia la entrada Norte de Haro y hacia el noroeste de La Rioja Alta y Burgos.
La forma más bonita y apetecible de acceder al mirador es a través de la mítica calle de la Herradura, desde cuyo vértice, hay que subir las escaleras que suben por el lateral izquierdo de la iglesia. Una vez arriba, es cuestión de caminar por la Calle de Toloño, entre casas residenciales, hasta llegar a una explanada donde terminan las casas y han colocado en plan escultura unas grandes letras con el nombre de la villa jarrera. Es curioso, pero llegando a Haro desde el Norte, digamos que desde Euskadi, estas letras se ven perfectamente desde la carretera, dando personalidad propia a este cerro, por si alguien no sabe que está entrando en Haro :-). Ya desde aquí hay buenas vistas, pero merece la pena subir la pendiente, que confluye en 2 minutos en otra explanada, de la que sobresale una plataforma con barandilla, que tiene también una pérgola de madera.
Ésta es 'La Atalaya' de Haro, y desde aquí, sólo queda disfrutar de las vistas de la parte Oeste de la ciudad de Haro, de los Montes Obarenes a lo lejos, del Barrio de la Estación (donde están todas las bodegas), que está abajo en primer término, y más para atrás, la panorámica sobre los Riscos de Bilibio y Las Conchas, paso estratégico entre Euskadi y La Rioja. Más a la derecha, las primeras estribaciones de la Sierra Cantabria, con el monte Toloño como estandarte.
Por poder, se puede subir en coche hasta arriba, por la parte trasera de la iglesia, aunque no recomiendo coger coche para llegar aquí, es mejor disfrutar de un paseito, que el esfuerzo tiene recompensa. Lo único, a la tarde-noche, sobre todo en invierno, esta zona de Haro no estaba antes muy iluminada, por lo que puede dar un poco de yuyu andar por esta zona; que no va a pasar nada, pero por si acaso, no recomendaría andar sólo por estas zonas altas.
Sinceramente, es un mirador o punto estratégico de Haro que siempre me ha gustado, y a decir verdad, no mucha gente lo conoce ni visita. Quizás sea porque está algo escondido y también porque ofrece una vista 'a la contra', es decir, no es un mirador sobre el mismo Haro, sino sobre las tierras al Nooeste de la ciudad; sea como fuere, merece la pena subir hasta este punto mágico de la villa jarrera. -
Puerto de las Coronas
hace 8 meses, 8 díasEs el paso y puerto de montaña que une las localidades de Navacués/Nabaskoze y Burgui/Burgi. Pero más que la unión de estos dos pueblos típicamente pre-pirenaicos, une dos valles, el comienzo del Valle de Salazar con el comienzo del Valle del... leer más
Es el paso y puerto de montaña que une las localidades de Navacués/Nabaskoze y Burgui/Burgi. Pero más que la unión de estos dos pueblos típicamente pre-pirenaicos, une dos valles, el comienzo del Valle de Salazar con el comienzo del Valle del Roncal, por lo que ha tenido y tiene mucha importancia a nivel de transporte y conexión entre estos dos valles montañosos.
En realidad el puerto pertenece a la localidad de Navascués, y así lo atestigua el mojón de piedra con el escudo de la localidad que se puede ver en la zona verde del puerto, aparte de los carteles de carretera que también marcan "territorio". Tiene 951 metros de altitud, por lo que ojo en invierno porque es uno de los puertos que suele presentar problemas de hielo y nieve, dada su altitud y localización pre-pirenaica. Con muchas curvas en ambos sentidos, en especial para la zona de Burgi, tiene algunas muy reviradas que te pueden pillar por sorpresa. De todas maneras, con buen tiempo es un puerto ideal para conducir tranquilamente disfrutando del paisaje y de la divertida conducción, también muy frecuentado por moteros. Si bien no soporta un tráfico intenso salvo la gente que accede a Isaba por aquí, es un punto en el que suele haber mucho movimiento de gente, sobre todo gente que va a practicar senderismo, a recoger setas y a cazar, la zona es desde luego propicia para ello.
En su cima, donde la carretera efectúa una curva muy pronunciada, es posible aparcar el coche a un lado de la carretera, hay una pequeña zona habilitada para ello en un sentido, junto al merendero, y en la otra dirección, sale una pista hacia el monte en cuya entrada también se puede dejar el coche momentáneamente. Si vas con tiempo, es de los puertos de montaña de los que hay que parar y bajarse del coche. Se respira aire fresco natural, en un entorno verde con muchos árboles, y sobre todo, tiene una vista hacia el Pirineo navarro que muchos puertos y miradores la quisieran.
Justo en la zona en la que la carretera empieza a descender hacia Burgi, imprescindible caminar un poco por el arcén y detenerse a ver el espectáculo que nos ofrece la continua hilera de montañas que tenemos enfrente, y que forman el gran Pirineo Navarro; el espectáculo empieza por la izquierda, con cumbres más modestas en altitud e incluso herbosas, y a medida que vamos girando la vista hacia la derecha, se empiezan a suceder cumbres más altas y rocosas, incluso llegando a divisar cumbres pertenecientes ya al Pirineo Aragonés, de mucha más altura. La panorámica es de foto, de auténtico mirador, y si a esto le añades que una masa de niebla sube por la parte francesa y desciende lentamente por la parte navarra, ya es para nota.
Es normal que teniendo esta panorámica a alguien se le ocurriese la brillante idea de crear una zona verde que hace las veces de merendero en el mismo puerto, con un pequeño aparcamiento como decía, y con mesas y bancos de piedra. La ubicación es idílica, por lo que te aseguro que si pasas por aquí, difícilmente te podrás resistir a no parar. ¿He dicho ya que yo estaba de paso y que no tenía pensado parar? Pues ya veis lo que hice ;-), y os aseguro que hice muy bien. -
Playa de S'Abanell
hace 8 meses, 16 díasMirando de frente al mar, S'Abanell es la playa que queda a la derecha de Sa Palomera, esa roca tan peculiar que divide la bahía de Blanes en dos y sirve de punto... leer más
Mirando de frente al mar, S'Abanell es la playa que queda a la derecha de Sa Palomera, esa roca tan peculiar que divide la bahía de Blanes en dos y sirve de punto de inicio oficial de la Costa Brava.
La playa que desde esta roca va hasta la zona del puerto es conocida como "Playa de Blanes", mientras que la playa que se extiende desde el barrio de pescadores, por todo el paseo marítimo hasta la desembocadura del río Tordera, se conoce como Playa de S'Abanell. Puede parecer una tontería, pero si seguimos al pie de la letra los límites, la Playa de Blanes pertenece a la Costa Brava mientras que la de S'Abanell no, curioso. Sea como fuere, si no me equivoco, las dos playas tienen bandera azul en el año 2012.
S'Abanell en concreto tiene 2 kilómetros y pico de longitud, por lo que es una playa muchísimo más larga y ancha que la de Blanes, que en comparación se queda pequeña y más orientada al turismo familiar.
La primera parte de la playa, la próxima a la roca, es la más frecuentada, está muy a mano para toda la gente del centro del pueblo, es la zona donde mejor se puede practicar snorkel, y es de los únicos puntos en los que esta playa dispone de una bajada perfectamente acondicionada y accesible. A pesar de estar urbanizada en la mayor parte de su longitud, con servicio de socorrista etc., me extrañó que muchas de las entradas y bajadas desde el paseo contiguo, denominado Passeig de S'Abanell, no estén muy bien acondicionadas, y tengan un escalón de un desnivel considerable, o directamente varios escalones nada accesibles. Es la única pega que le sacaría a la playa, que no es del todo accesible, cosa que me extraña siendo bandera azul.
La segunda parte de la playa, la más cercana al río Tordera, tiene un carácter algo más salvaje, la franja de arena se va estrechando poco a poco, y no se ve ni de lejos la cantidad de gente que en el resto de la playa. Es una zona tranquila y relajada, alejada del bullicio cercano a Sa Palomera, a la que acude la gente que tiene el apartamento u hotel justo enfrente, o la gente que se aloja en los campings de la zona. La gente que está hospedada o tiene casa en la zona centro de Blanes, no viene hasta esta zona, optan normalmente por ir a la playa de Blanes o quedarse al principio de de la playa de S'Abanell.
En resumen, que de entre las dos playas, me quedo sin duda con S'Abanell por las siguientes razones: tanto arena como agua están más limpias, al estar más alejada del puerto; tiene una ocupación menor por ser más grande y por dispersarse la gente más; la arena es más fina y de mejor calidad, y la entrada al agua es ligeramente mas "suavecita" que la de su vecina playa, aunque sigue siendo bastante vertical, sobre todo para los niños muy pequeños. A pesar de eso último, se puede decir que es también una playa familiar e ideal para ir con niños, ya que a pesar de ser bastante abierta, a nosotros no nos tocó ver apenas oleaje.
Eso sí, en vez de quedarse justo al comienzo de la playa, cerca de Sa Palomera, donde la playa es todavía bastante estrecha, recomiendo caminar un poco por el paseo y bajar a la playa en una zona más amplia, merece la pena. El acceso no es tan accesible, pero seguro que estamos más tranquilos y cogemos sitio sin problemas pronto por la mañana, porque siendo ancha y larga, es difícil que esta playa se llene. Además, alejándonos un poquito del inicio de la playa en Sa Palomera, la panorámica sobre Sa Palomera, Blanes y el Castell de Sant Joan en lo alto de la montaña gana mucho, veréis como merece la pena.







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