El Museo del Genocidio “Tuol Sleng”, antigua “Oficina S.21” es un MUSEO con mayúsculas.
Este museo consigue llegar al corazón sin necesidad de grandes estructuras ni del uso de última tecnología.
Se pide silencio dentro del recinto, pero dicha petición se hace totalmente innecesaria. Nunca antes habían saltado lágrimas de mis ojos en un museo.
HISTORIA
Y es que lo que guardan las paredes del Museo Tuol Sleng fue un instituto hasta que el 17 de abril de 1975 pasó a convertirse en la Oficina 21 (de ahí viene que se le llame S-21) por órdenes de Pol Pot (Sa lut Sor).
Pol Pot era el líder del Khmer Rouge y planificó el uso del S-21 para la detención, interrogación, tortura y ejecución de los detenidos que llegaban aquí desde todo el país.
El Khmer Rouge conquistó Phnom Penh e impuso una “revolución comunista” durante 4 años en los que se estima que asesinaron alrededor de 2 millones de personas.
Toda aquella persona que llevara gafas, hablara idiomas o fuera sospechosa de ser un intelectual entraba en una lista negra y acababa, normalmente, torturado y asesinado.
En 1978 el pueblo de Camboya quedó liberado, en gran parte gracias a al participación de Vietnam, del Khmer Rouge.
El 7 de enero de 1979 se recogieron en el S-21 todas las evidencias de los crímenes del Khmer Rouge.
El 19 de agosto de 1979 quedaba inagurado el Museo Tuol Sleng.
LA ESTRUCTURA DEL MUSEO
Hay 4 edificios en el Museo del Genocidio.
El edificio A se componía de salas de 6x4 metros, con las ventanas cubiertas por paneles que impedían que se escucharan desde fuera los gritos de las personas que allí eran torturadas.
Este edificio se mantiene con la misma estructura.
Los edificios B, C y D habían sido compartimentados en pequeñas celdas, cosntruidas unas veces con ladrillo y otras con madera.
Se mantiene dicha estructura en las 2 primeras plantas del edificio C.
CONTENIDO DEL MUSEO
En el edificio A se pueden observar las salas de tortura con algunas fotografías.
En el edifiio B hay interminables filas de fotografías de víctimas del Khmer Rouge.
Se puede también seguir un poco de la historia de Camboya y ver listados de todas las fosas comunes encontradas, así como algunas fotografías.
En el edificio C se pueden observar las celdas hechas de ladrillo y también las hechas de madera.
Se mantiene la malla de alambre que evitaba que los prisionerons pudieran saltar y suicidarse.
En la última planta hay una interesante exposición basada en un enviado de la ONU que relata y documenta con fotografías la realidad que vieron en su momento y la compara con lo que en realidad estaba ocurriendo en Camboya.
El edificio D es, sin duda, el más duro y el que hay que dejar para el final.
En la planta baja se muestran cuadros que reflejan las torturas y crímenes cometidos por el Khmer Rouge. En esta planta es donde se encuentran también algunos cráneos de víctimas del régimen de Pol Pot.
La segunda planta es, para mí, LA MÁS INTERESANTE DE TODAS. En esta planta se transcriben las palabras de personas que estuvieron en ambos bandos en los años del régimen de los Jémeres Rojos. Los más duros, son, como es normal, los testimonios de aquellos que perdieron parte de su familia en esta masacre.
En la tercera planta se proyecta un interesante documental a las 10 a.M. Y las 3 p.M.
Recomiendo leer el libro “First they killed my father”, en el cual una mujer que era una niña en aquellos tiempos relata todo lo que vivió su familia, víctima del régimen de los Jémeres Rojos.